Es el odio, rechazo o exclusión de una persona por su raza, color de piel, origen étnico o su lengua. Por ejemplo, en Gran Bretaña en los años ´80 cerca del 50% de la población se oponía a los matrimonios interraciales. Para 2011 esa cifra se redujo al 15%, Una de las causas del racismo es el desconocimiento y la falta de información hacia otras etnias y culturas. Este también se puede dividir en varios tipos:
Racismo aversivo: Es un tipo de racismo sutil porque
generalmente es empleado por personas que están abiertamente en contra del
racismo y de los comportamientos racistas. En el racismo aversivo se pretende
la igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia
cultura abiertamente. En cambio, las actitudes racistas se producen mediante la
distancia con la otra persona, falta de empatía o mostrando frialdad.
Racismo
etnocentrista: Este tipo de
racismo está basado en la superioridad cultural del propio grupo, por lo que
este asume que otros grupos diferentes suponen una amenaza cultural. En este
tipo de racismo no hay derecho a la igualdad y se cree que las personas que son
de una raza diferente a la propia deben someterse al grupo predominante. El
rechazo de costumbres, creencias, comportamientos, religiones o lenguas de
otros grupos étnicos son actitudes recurrentes en este tipo de racismo.
Racismo simbólico: El racismo simbólico aboga por el derecho a
ser iguales, pero con matices: el derecho a ser iguales existe, pero para
ámbitos puntuales o ciertas situaciones. Un ejemplo que explica el racismo
simbólico es la libertad que tiene cada grupo para vivir como quiera, pero en
áreas limitadas para dicho grupo. Estas actitudes provocan una segregación
cultural entre los distintos grupos, lo que a su vez produce distanciamiento
entre sus miembros.


Comentarios
Publicar un comentario